Depresión postparto: aprende a gestionarla

Depresión postparto 😢: Aprende a Gestionarla

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Definir la depresión postparto es complicado. Acotar con palabras el impacto emocional que el embarazo y el parto pueden tener en una mujer, en una madre, es muy difícil. Aunque existen síntomas y comportamientos comunes que pueden servirte como orientación para identificar a qué te enfrentas.

Conócela para empezar a gestionarla

Los nueve meses de embarazo, y la experiencia del parto, son un tránsito hacia una nueva tú. Vives grandes cambios no solo en tu cuerpo, sino también en tu mente.

En ocasiones no reconoces tu imagen en el espejo. Y, muchas veces, aunque no sabes explicar qué es, intuyes que algo va mal.

Expresarlo en voz alta puede ser muy difícil. El miedo a sentirte estigmatizada como una mala madre puede inmovilizarte, y es normal que no cuentes lo que te pasa.

El contexto después del parto

En la aparición de la depresión postparto entran en juego muchos factores. Para empezar, los fisiológicos. Los cambios hormonales que experimenta tu organismo durante el embarazo y el parto suponen fluctuaciones en las sustancias químicas de tu cuerpo. Estos cambios a nivel neuroquímico afectan de manera sustancial a tu estado de ánimo, con lo que no podemos desestimar su importancia.

Pero la depresión postparto va más allá de estas transformaciones físicas y químicas.

Cuando llegas del hospital con tu bebé puedes sentirte desbordada, y es lógico. Ahora te encuentras con una nueva vida que depende completamente de ti, y te ves obligada a modificar tu escala de prioridades. Al tiempo que las sensaciones de responsabilidad y autoexigencia se multiplican exponencialmente. Si ya eras una persona con tendencia al perfeccionismo, el hecho de que una vida nueva dependa de ti puede activar todas tus alarmas.

Culturalmente, nuestra sociedad asume que la maternidad es de una determinada manera. Desde pequeños, nos inculcan ciertas ideas sobre la maternidad que nos llevan a idealizarla. Y, al final, juzgamos todo lo que no se adapta a esa definición como algo negativo. 

A veces, toda esa presión (externa e interna) a la que se ven sometidas las madres acaba pasándoles factura. Por eso, intenta recordar que cada uno definimos las reglas de nuestras vidas.

Síntomas de la depresión postparto 

Seguramente empieces a notarlos durante los tres primeros meses después del parto, aunque pueden manifestarse más adelante (en el curso del primer año).

Son similares a los de la depresión, con el añadido de la propia maternidad, y pueden aparecer juntos o individualmente:

  • Apatía: no te motiva nada, ni siquiera cosas que antes te encantaba hacer.
  • Llanto: con frecuencia sientes unas ganas incontenibles de llorar.
  • Irritabilidad: te molestas con facilidad, y pierdes la paciencia continuamente.
  • Falta de energía: siempre estás cansada. Vives en un permanente agotamiento.
  • Falta o exceso de sueño: a veces desearías no dejar de dormir, y otras, eres incapaz de quedarte dormida.
  • Baja autoestima: tienes un autoconcepto muy pobre. No te gusta tu imagen, y te sientes incapaz de hacer algo bien.
  • Dificultad para relacionarte con tu bebé: de alguna forma, se produce un distanciamiento que no puedes explicar.
  • Te sientes incapaz de cuidarlo porque crees que no lo vas a hacer lo bastante bien.
  • Obsesión por el bienestar del bebé: sientes un miedo permanente a que le pase algo malo, y siempre que estás con él te sientes muy estresada.
  • Arrepentimiento: te cuestionas si la decisión de ser madre ha sido la correcta, y a veces deseas que el bebé no hubiera nacido.

¿Cómo gestionar una depresión postparto?

Empezar a gestionar la depresión postparto significa reconocerla. A continuación, empieza un viaje, con distintas paradas.

  • Hay una palabra clave para ayudar a gestionar una depresión postparto, y esa palabra es compartir. Expresa tus miedos, y pide ayuda para sobrellevar las cargas que te agobian. 
  • Cuando te agobies porque no llegas a todo, intenta ser realista. Rebaja tus expectativas y márcate metas acordes a tu nueva vida. La casa no tiene que estar reluciente, ni el bebé necesita bañarse todos los días. Permítete cometer algunos errores, no todo tiene que salir perfecto en cada momento.
  • Habla con otras madres. Descubrirás que otras muchas se sienten como tú. Muchas mujeres pasan por una depresión postparto, y en ellas vas a encontrar la empatía que necesitas.
  • Intenta salir a pasear o hacer ejercicio todos los días. Esto mejorará tu autoestima y empezarás a sentirte mejor. Además, pasar un rato sin el bebé te ayudará a recuperar el contacto contigo misma.
  • Trata de aprovechar todos los ratos que puedas para descansar. El agotamiento que supone cuidar de un bebé hace mella, y descansar es el mejor antídoto.
  • Pide ayuda cuando lo necesites. La frustración es una visitante habitual cuando intentas abarcarlo todo y, sumada a todo lo demás, puede hacerte mucho daño.

Estoy aquí para ayudarte

Todos estos puntos son ingredientes para asfaltar tu camino. Pero, a veces, hay baches que no puedes arreglar porque careces del material necesario, o simplemente no sabes cómo utilizarlo.

Párate a un lado de la carretera y pide auxilio profesional. Como psicólogo, puedo ayudarte a encontrar las herramientas que necesitas. Mi misión es enseñarte a reparar esos baches en tu carretera. 

Mi consulta en Las Palmas de Gran Canaria puede convertirse en un área de descanso donde tú serás la prioridad. Será un lugar donde poder desahogarte sin sentirte juzgada, y desde allí trabajaremos juntos para superar esta situación que te está desbordando.

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Guillermo Orozco

Guillermo Orozco

Psicólogo en Las Palmas de Gran Canaria. Graduado por la UNED y Máster en Psicología General Sanitaria por la Universidad Autónoma de Madrid. Especialista en trastornos de ansiedad y trastornos del estado de ánimo. Experto en Terapia de Pareja y Terapia Online.

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