¿Cómo Buscar Psicólogo en Las Palmas? 【2022】

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5 CLAVES PARA ENCONTRAR UN BUEN PISCÓLOGO

Una de las preguntas frecuentes cuando buscamos ayuda psicológica, es cómo podemos encontrar a un buen profesional. En este post daremos algunas claves muy valiosas a la hora de buscar psicólogo.

En psicología existen diferentes escuelas, algunas científicas y otras no. Muchas personas se encuentran pagando sesiones a “especialistas” que no son psicólogos profesionales. En otros casos, descubren que no están recibiendo terapias reconocidas por ninguna universidad. A continuación, vamos a dar varias pautas para poder hacer una buena elección. Hoy en día, encontrar al profesional que necesitamos, es más fácil gracias a internet.

LA IMPORTANCIA DE ESTAR COLEGIADO

Tengamos en cuenta que no todas las personas que abren una consulta tienen el título oficial de psicólogo. La mejor garantía que tenemos para saber si tiene los estudios necesarios, es que conozcamos su número de colegiado. Al buscar un psicólogo, no debemos olvidar preguntar por su número de colegiado.

Un especialista colegiado garantiza que tiene la titulación necesaria y que se acoge al Código Deontológico del Psicólogo.

Prácticamente todos los Colegios Oficiales de Psicología poseen un directorio público con sus colegiados. Aquí en España, por ejemplo, podemos acceder a la página web del COP y consultar en cada provincia.

LA ESPECIALIZACIÓN

Una vez sabemos que está colegiado, debemos saber si tiene el máster o postgrado para poder ejercer en un centro privado. En la actualidad, para ejercer en un centro privado, debe tener la titulación de Psicólogo General Sanitario o PIR. Es decir, que esté reconocido como experto por el departamento de salud. Esta identificación garantiza la especialización psicológica sanitaria y, por ende, nos asegura la formación necesaria.

Asimismo, dependiendo del problema que tengamos, podemos averiguar si tiene formación específica en el campo que necesitamos. Es decir, si es especialista en ansiedad, depresión, trastornos alimenticios o terapia de pareja, si es el caso. Por otro lado, necesitamos saber qué tipo de terapia realiza. Nos sorprenderá saber que muchos profesionales utilizan tratamientos sin evidencia científica. Pregunta, sin apuro, qué terapia realiza, cómo funciona y cuántas sesiones, aproximadas son necesarias.

TERAPIA PRESENCIAL, ONLINE O MIXTA Y GASTOS

Debemos decidir, en función de nuestra problemática, qué tipo de sesiones queremos realizar. Quizás por motivos de trabajo, de incompatibilidad horaria o, incluso, de fobias, no podemos asistir presencialmente a terapia. Hoy en día existen muchos psicólogos especializados en terapia online. Si tu necesidad es esa, busca profesionales que realicen consultas por videoconferencia. Asimismo, puedes realizar sesiones que combinen ambas, las sesiones presenciales y las sesiones online.

Por otro lado, es importante conocer el importe de las sesiones y cuántas estima que necesitaremos para abordar el caso. Obviamente será algo orientativo pues la terapia va a depender, en gran medida, del trabajo que realicemos.

Lo importante es elegir el tipo de terapia que mejor nos venga y haga sentir más cómodos. No nos olvidemos de la importancia que tiene la salud mental.

LA RELACIÓN TERAPÉUTICA

La relación entre psicólogo y paciente no es una relación de amistad ni, mucho menos, puede ser una relación sentimental. Es una relación entre un profesional de la salud y un paciente.

Si bien es cierto que necesitamos que haya comprensión y empatía por parte del psicólogo, no deberá crearnos dependencia. Asimismo, necesitamos tener la confianza justa en él para poder hablar con sinceridad y sin sentirnos juzgados. No existe nadie mejor que un psicólogo para comprender cualquier conducta, por extraña que ésta nos parezca.

Estamos en todo nuestro derecho de cambiar de profesional si durante las sesiones no conseguimos conectar, por el motivo que sea, con él. Cambia de psicólogo si sientes que no puede ayudarte. Es más común de lo que crees.

LA CONFRONTACIÓN

Aunque lo más común es sentirnos aliviados en las primeras sesiones por hablar del problema, no siempre será así. En muchas ocasiones, el psicólogo nos enfrentará a realidades que nos harán confrontarlas con nuestros esquemas mentales. Probablemente sintamos que no avanzamos o que nuestro problema empeora, pero esto forma parte del proceso. Cuando una herida está infectada y lo único que hemos hecho ha sido taparla, para que ésta pueda cicatrizar, hay que curar la infección y eso, en muchas ocasiones, va a doler.

Por otro lado, la gran mayoría de las terapias nos proponen ejercicios para hacer entre sesiones. Estos procesos, no siempre serán agradables, pero sí serán imprescindibles para la resolución de nuestro problema. Lo más común es que nos den indicaciones sobre cosas que hacer, anotar o exponernos a determinadas situaciones.

EL PASO DECISIVO

Teniendo en cuenta estos consejos, es importante comprender que los únicos que podemos valorar si el psicólogo y la terapia son eficaces, somos nosotros. No olvidemos que un buen psicólogo nos dará las herramientas para resolver los conflictos por nosotros mismos. Un buen psicólogo nos puede ayudar a cambiar los pensamientos poco realistas y a gestionar nuestras emociones, pero nunca nos dirá qué hacer y qué no.

Llegados a este punto, lo único que nos separa de acudir a terapia, es tan sólo un paso. Si crees que necesitas ayuda, no lo dudes, busca un buen psicólogo con el que consigas ese ansiado bienestar.

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