¿Por qué tantas personas creen en los horóscopos? EL EFECTO FORER

¿Conoces el EFECTO FORER? 🔮 ¿Sabes por qué “aciertan” los HORÓSCOPOS?

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¿Eres de esas personas que consultan a diario su horóscopo?

¿Confías en que los astros puedan predecir tu suerte en el amor?

¿Crees que el tarot puede ayudarte a conseguir buena fortuna, o prevenirte de un peligroso futuro?

Si es así, no estás solo, muchísimas son las personas que esperan que algo mágico o místico guie sus pasos. Y lo más sorprendente es que están convencidos de que estas predicciones se cumplen.

La mala noticia es que esto no se debe a la capacidad adivinatoria de astrólogos, tarotistas, quirománticos o mediums, sino a sesgos o errores de nuestro cerebro a la hora de interpretar los datos que procesa. Sigue leyendo este artículo y entenderás el por qué.

¿En qué consiste el efecto Forer y qué tiene que ver con los Horóscopos?

El efecto Forer también es conocido como efecto Barnum, en referencia al gran maestro de la manipulación psicológica, el circense Phineas Taylor Barnum.

Algunos autores lo denominan efecto de validación subjetiva o personal y se da cuando un individuo acepta descripciones personales bastante vagas y generalizadas como algo excepcionalmente suyo, obviando que esa misma aseveración podría darse para cualquier otra persona o, incluso, para la inmensa mayoría.

En 1948 el psicólogo estadounidense Bertam R. Forer, realizó un test de personalidad a sus alumnos. Tras analizar detenidamente las respuestas de todos los participantes, el profesor entregó una hoja con los resultados de su personalidad a cada uno de los alumnos.

Una vez todos los alumnos habían leído la descripción de su personalidad, Forer les les pidió que puntuaran la precisión con la que esos resultados les definían realmente en una escala de 0 (nada) a 5 (completamente).

La media de las puntuaciones de todos los alumnos fue de un 4,26. Increíble ¿no?, practicamente todos los alumnos se sentían casi completamente identificados con la descripción que el test arrojaba de su propia personalidad.

Pues el asombro de todos los alumnos fue aún mayor cuando el psicólogo reveló que todos y cada uno de ellos habían recibido la misma respuesta como descripción de su personalidad.

El Dr. Forer había recopilado frases de varias tiradas de horóscopos y había realizado un perfil de personalidad único y tan general que, prácticamente todos los que lo leían, se sentían identificados con el mismo. La descripción que Bertam R. Forer creó fue esta:

Tienes la necesidad de gustarle a otras personas y de que te admiren, y con todo tiendes a criticarte. Aunque tienes algunas debilidades de personalidad generalmente eres capaz de compensarlas. Tienes una considerable capacidad que no has usado en tu beneficio. Disciplinado y autocontrolado en el exterior, tiendes a ser aprensivo e inseguro interiormente. A veces tienes serias dudas en si hiciste lo correcto o tomaste la decisión acertada. Prefieres cierta cantidad de cambios y variedad y llegas a decepcionarte cuando estás cercado por restriccciones y limitaciones. Te autoufanas también de ser un pensador independiente, y no aceptas las afirmaciones de otros sin pruebas satisfactorias. Pero has encontrado desaconsejable ser demasiado franco en darte a conocer a otros. A veces eres extrovertido, afable, y sociable, mientras que otras veces eres introvertido, cauto, y reservado. Algunas de tus aspiraciones tienden a ser más bien irreales”.

Bertam R. Forer

Con este experimento se demostró un aspecto de prejuicio cognitivo. En él se muestra la propensión de que un individuo acepte, como propia y original, una o varias descripciones tan generalistas, vagas y ambiguas, como para manifestarse prácticamente en cualquier persona.

Hay que destacar que, durante décadas, se han realizado pruebas muy similares y el resultado sigue manteniéndose en torno a 4,2 de media, lo que significa que el efecto Forer se mantiene vigente a día de hoy.

¿Qué factores influyen en este efecto?

Asimismo, tras tantos años de investigaciones y pruebas, se ha podido averiguar que existen tres factores que repercuten, directamente, en el éxito del efecto Forer:

  • El primer factor es la individualización. Es decir, cuando el individuo sometido a la prueba cree que es completamente personalizada.
  • El segundo factor es que el resultado muestre aspectos positivos que, a su vez, sean aspectos positivos para el individuo sometido a la prueba.
  • El tercer factor que consigue que se acentúe más el efecto Forer es el poder que el individuo le otorga al evaluador.

En resumen, cuando los resultados vienen de una persona a quien se le ha otorgado un poder y potestad reconocidos. Cuando los resultados de los que nos habla son “totalmente personalizados” y, además, muestra aspectos positivos a ojos del individuo, el efecto Forer no falla y se intensifica, aún más.

¿Por qué «funcionan», entonces, las adivinaciones y predicciones?

El efecto Forer nos muestra, en parte, por qué hay tantos adeptos entre las pseudociencias y porqué creen que, verdaderamente, funcionan. Ya sean los horóscopos, biorritmos, la lectura de cartas, los posos, eneagramas, astro terapias, quiromancia y un largo etcétera. Estos profesionales siguen trabajando porque “aciertan” en sus resultados.

A pesar de que los innumerables estudios de esas pseudociencias demuestran que no son herramientas válidas para la evaluación de la personalidad, no podemos pasar por alto que todas estas especialidades tienen multitud de clientes felices y satisfechos con sus predicciones y que creen, a pies juntillas, que son ciencias exactas.

Es en este punto donde nos preguntamos por qué, existiendo tantos estudios acerca de esto, siguen proliferando y funcionando estas pseudociencias. Pues bien, la explicación más común para responder a este efecto es la credulidad humana.

Hablamos en términos de esperanza, vanidad y deseo. Las personas tendemos a aceptar aseveraciones propias, más por el deseo de que lo sean, que por la precisión empírica de las mismas.

La tendencia del ser humano es a aceptar afirmaciones, incluso falsas, si creemos que son positivas y halagadoras. Lo más habitual es que demos numerosas interpretaciones e informaciones vagas con el fin de que esas afirmaciones cobren sentido. Es por esto por lo que los individuos que solicitan los servicios de adivinos, médiums, lectores de la mano y la mente, entre otros, proporcionan mucha información, sin apenas darse cuenta, acerca de sí mismos atribuyéndoles el mérito, después, a los profesionales que han contratado.

¿Cómo se llevan a cabo las adivinaciones?

Veamos lo que nos dice el científico escéptico y psicólogo B. Beyerstein acerca de esto

La esperanza y la incertidumbre evocan poderosos procesos psicológicos que mantienen a todos los lectores de personalidad pseudocientíficos y ocultistas en el negocio”.

B. Beyerstein

Estamos continuamente tratando de darle sentido a la información que recibimos. Llegamos a ser expertos creando escenarios razonables de datos aislados hasta el punto de darle sentido a lo absurdo. Acostumbramos a llenar espacios vacíos y proporcionamos una imagen coherente de lo que oímos y vemos, aun cuando un riguroso análisis de la evidencia nos muestra que esa información que se nos revela es ambigua, confusa y vaga.

Los psíquicos, nos hacen muchas preguntas rápidas, difusas e inconexas, tan indefinidas y dudosas que parece que acceden a nuestra información personal de una forma asombrosa. De hecho, es probable, que esa información que creemos que nos están revelando, se la hayamos dicho anteriormente y, sin darnos cuenta, de un modo u otro. Para este proceso, los médiums usan, en su mayoría, la técnica de la lectura en frío y, con ella, “adivinar” por dónde seguir y qué descartar.

Sesgo de confirmación y su relación con el efecto Forer

Como hemos visto en los anteriores párrafos, la mayor parte de la información que nos ofrecen los profesionales del sector de estas pseudociencias, la hemos proporcionado nosotros mediante gestos, afirmaciones y respuestas a un sinfín de preguntas inconexas. Asimismo, las afirmaciones vagas y generalizadas hacen que la mayoría de los individuos se identifiquen con ellas.

Otro ejemplo más claro lo tenemos en los horóscopos. Son tan genéricos y tocan tantos temas, que es prácticamente imposible que no acierten en uno.

Es en este punto en el que entra un nuevo jugador: el sesgo de confirmación, una de las principales distorsiones cognitivas que sufrimos los seres humanos.

El hecho de que un horóscopo abarque tantos temas y tan generales hace que, en alguno, se acierte en la más mínima predicción y es ahí, en ese punto, en el que el cerebro hace el clic. No importa que, de cuatro afirmaciones, sólo haya coincidido en una. El sesgo de confirmación nos muestra que el ser humano necesita que sus creencias se confirmen. Si sólo han acertado una de las múltiples predicciones que se han hecho, para nuestro cerebro, eso es suficiente. Nos quedamos con la que reafirma nuestra creencia y, el resto, las olvidamos.

Este sesgo no sólo es visible en estas actividades, sino que también podemos apreciarlo en situaciones mucho más cotidianas como leer las noticias en el periódico que tiene una visión política más afín a la nuestra ignorando las que vayan en contra, o si, por ejemplo, creemos que somos pesados, cuando alguien cambie de tema, automáticamente, creeremos que es la prueba definitiva a nuestro pensamiento. Es decir, buscar aquello que reafirma las creencias propias desechando las contrarias.

Ante la incertidumbre, sé crítico

Como hemos podido ver en el artículo, cualquiera puede sentirse identificado con los horóscopos, por ejemplo. Esto no causaría ningún problema si no se llevara al extremo. En ocasiones, las personas que tienen alguna patología psicológica recurren a este tipo de “ayudas” para lograr su bienestar emocional.

Cuando una persona está desesperada y no sabe qué hacer, puede llegar a tomar decisiones en base a lo que diga su horóscopo o su vidente. No debemos olvidar que es normal tener incertidumbre frente al futuro y, más aun, en las circunstancias actuales que nos rodean.

No podemos controlar todo lo que está por venir y no sucede nada malo al no poder hacerlo. Si te sientes deprimido, si la ansiedad te supera y no puedes controlar tus miedos, sé crítico. Busca ayuda de un profesional de la salud mental. Un psicólogo cognitivo conductual puede ayudarte a manejar tu ansiedad y a controlar esos pensamientos rumiativos que te impiden avanzar.

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Guillermo Orozco

Guillermo Orozco

Psicólogo en Las Palmas de Gran Canaria. Graduado por la UNED y Máster en Psicología General Sanitaria por la Universidad Autónoma de Madrid. Especialista en trastornos de ansiedad y trastornos del estado de ánimo. Experto en Terapia de Pareja y Terapia Online.

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