Síntomas de depresión: ¿Cómo saber si tengo depresión?

😢 Síntomas de depresión: ¿Cómo saber si tengo depresión?

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¿Los síntomas de la depresión te resultan familiares? ¿Crees que puedes padecerla?

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la depresión afecta a más de 300 millones de personas en todo el mundo. Y, en España, la sufre más del 5% de la población. 

Se trata un trastorno anímico muy común, y sentirnos tristes o decaídos durante períodos de nuestras vidas es algo que nos ocurre a todos. Pero cuando esas sensaciones perduran, afectando de forma radical a tu vida, es hora de plantearte seriamente que puedes estar sufriendo una depresión.

Aprender a reconocer la sintomatología que trae consigo este trastorno del estado de ánimo puede ser el primer paso para superarlo

¿Necesitas responder a las preguntas con las que comenzaba este artículo? Acompáñame en un pequeño recorrido por los síntomas más habituales de la depresión.

¿Cuáles son los síntomas de la depresión?

Una depresión cursa con la aparición de una serie de síntomas. Según el DSM-5 (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales), deben constar al menos cinco de ellos durante un mínimo de dos semanas. Aunque, en la práctica, no debes esperar a cubrir ese cupo. Curarse es lo más importante, y lo mejor es comenzar lo antes posible.

Tristeza

A veces, la tristeza y el abatimiento aparecen como reacción a una circunstancia externa, y otras, no podemos definir el motivo exacto.

Se desarrolla un sentimiento de melancolía que acaba por arrastrarte, sin que puedas controlarlo o detenerlo. Y, al final, esa tristeza se va filtrando poco a poco, inundando cada ámbito de tu vida.

Pensamientos negativos y tendencia al pesimismo

Durante una depresión es común tener una visión pesimista de la existencia. Te inclinas a pensar que todo va a ir mal, para tu propia vida y para el mundo en general.

La negatividad puede llegar hasta tal punto que llegues a pensar que nada tiene sentido, porque estamos eternamente abocados a lo peor.

Baja autoestima

Esos pensamientos negativos también se enfocan hacia uno mismo. Por eso suelen surgir problemas de autoestima, de una forma activa y pasiva. Es decir, no te sientes capaz de hacer las cosas bien, te ves mal físicamente, y no percibes en ti mismo ninguna cualidad. Y, al mismo tiempo, tampoco crees merecer que te suceda nada bueno.

Apatía

Muy conectada con la tristeza, el pesimismo, la baja autoestima o la falta de motivación, se trata de una sensación de vacío interior durante la que todo deja de importar, lo bueno y lo malo. Es como si fueses inmune a tener cualquier tipo de sentimiento.

Pensamientos recurrentes sobre la muerte y el suicidio

Esa tendencia hacia el pesimismo, la apatía y la baja autoestima son factores que se retroalimentan unos a otros. Los pensamientos negativos toman el control, tu ansiedad crece y al mismo tiempo, tu incapacidad y tu falta de motivación para luchar contra ello. La idea del suicidio, de terminar con todo, puede parecer la única salida.

Preocupación

Inmerso en la tristeza, cualquier situación o problema puede causarte inquietud, en muchas ocasiones desmedida. Incluso, llegando a preocuparte por circunstancias imaginarias o que sobredimensionas sin darte cuenta.

Ansiedad

Es lógico toparnos con un cuadro de ansiedad asociado a una depresión. La preocupación generalizada, los sentimientos de incapacidad o la soledad, pueden ser algunas de sus causas. Pero, en realidad, cuando estás deprimido, es el simple hecho de vivir lo que puede generarte ansiedad. 

Irritabilidad

Los cambios de humor son habituales. Es frecuente enfadarse y molestarse, incluso por cosas que antes no te producían ninguna reacción.

Estás más tenso, por lo que es normal explotar fácilmente ante cualquier contratiempo o frustración: cuando algo no te sale como tú quieres, cuando pierdes el autobús, cuando llueve o hace demasiado calor, o si no funciona el ascensor. Todo puede ser motivo de enfado.

Falta o exceso de sueño

Las preocupaciones y las frustraciones cotidianas nos quitan el sueño a todos en algún momento. Pero cuando ese insomnio se prolonga, hay que tomar medidas; es un problema que repercutirá muy negativamente en tu vida cotidiana. Cansancio diurno, problemas de concentración o dolores musculares y articulares, son algunas de sus consecuencias.

La tristeza también puede inmovilizarte hasta el punto de entrar en un estado de somnolencia continuada, por la falta de motivación para realizar cualquier cosa, la apatía y el pesimismo.

Anhedonia

La incapacidad para sentir placer suele ser un síntoma claro de depresión, y está muy vinculado a otros. La anhedonia puede ser social (rehúyes los contactos sociales y, cuando los tienes, no disfrutas de ellos) o física (no sientes placer a través de tu percepción sensorial, por eso es común no disfrutar de la comida ni del contacto físico). En cualquiera de los casos, siempre se trata de una falta de interés o de reacción a los estímulos, una actitud pasiva ante los placeres del día a día.

Aumento o pérdida de apetito

Puedes tener hambre continuamente, porque conviertes la comida en el lugar en el que volcar la necesidad de sentirte satisfecho. Aunque puede ocurrir lo contrario, y perderse el apetito, porque te niegas la posibilidad de darte ese placer, o porque incluso se adormecen los instintos más primarios relacionados con la supervivencia.

Otros síntomas físicos

Toda esta sintomatología puede acompañarse de dolores de cabeza a causa de la tensión y las contracturas musculares. También pueden darse signos como la caída del cabello, o la pérdida del deseo sexual

Puedo ayudarte

El diagnóstico temprano es muy importante a la hora de tratar una depresión. Por eso, si te identificas con lo que has leído en este texto, no dudes en buscar ayuda.

Como psicólogo te enseñaré a profundizar en tus síntomas, a reconocerlos y a trabajar para superarlos. ¡Recuperar tu vida es posible!

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Guillermo Orozco

Guillermo Orozco

Psicólogo en Las Palmas de Gran Canaria. Graduado por la UNED y Máster en Psicología General Sanitaria por la Universidad Autónoma de Madrid. Especialista en trastornos de ansiedad y trastornos del estado de ánimo. Experto en Terapia de Pareja y Terapia Online.

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