¿CÓMO AYUDAR A UN SER QUERIDO CON DEPRESIÓN?

¿Cómo ayudar a un Ser Querido con Depresión? 😢 7 Claves Imprescindibles

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En otros artículos hemos hablado de cómo identificar la depresión y cómo tratarla. También hemos visto qué tratamientos son las más eficaces para afrontar un estado depresivo, pero ¿Qué podemos hacer si quién está atravesando este trastorno es un ser querido? ¿Cómo podemos ayudar a nuestro familiar o amigo a sobrellevar esta enfermedad? ¿Qué herramientas nos pueden ser útiles para formar parte del tratamiento de nuestro allegado? Si tienes cerca a alguna persona que no está pasando por su mejor momento. Si convives con una persona que tiene depresión. Si crees que un familiar o amigo tuyo puede tener este trastorno y no sabes qué hacer. Quédate con nosotros y averigua las claves más importantes para ayudar a alguien que esté batallando contra su depresión.

¿CÓMO IDENTIFICAR LOS SÍNTOMAS DE LA DEPRESIÓN?

En otros artículos del blog hemos profundizado acerca de la sintomatología de la depresión. Sin embargo, vamos a hacer un breve recorrido por los signos más habituales de este trastorno. De este manera, podremos identificar si nuestro familiar o amigo puede estar enfrentándose a este problema.

En muchas ocasiones convivimos con alguien que está en tratamiento médico debido a una depresión. En otros casos, quizás, identifiquemos rasgos de que nuestro amigo no está en su mejor momento. En líneas generales, podríamos destacar las siguientes características en los individuos que sufren depresión.

– Las personas que padecen este trastorno tienen sentimientos de tristeza y desesperanza continuos. Esto les lleva, irremediablemente, a la sensación persistente de culpa. Se ven como una carga para sus allegados al creer que su situación no se puede arreglar. Todo esto les genera una ansiedad que, en muchos casos, puede llegar a incapacitar a una persona.

– Otro rasgo muy habitual en los pacientes aquejados por una depresión es la apatía. Pierden las ganas y la energía para realizar actividades que, antes, les gustaban. Asimismo, se aíslan de sus relaciones y de su círculo social. Inhiben el contacto con otras personas llegando a incomunicarse, totalmente, en los casos más graves. A su vez, esta desgana se extiende a su ámbito más personal pudiendo perder el apetito y descuidándose físicamente.

– Es muy frecuente que, durante el día, se muestren inestables. Lo más habitual es que su malestar varíe de la mañana a la tarde. Esta fluctuación genera más ansiedad y ésta retroalimenta el trastorno. Una persona que batalla a diario con sus sentimientos, intenta prever cuándo va a experimentar el malestar a fin de poder evitarlo. La mayoría de las veces, este esfuerzo resulta inútil y provoca más ansiedad.

CLAVES PARA AYUDAR A UNA PERSONA CON DEPRESIÓN.

Cuando nos encontramos con un familiar o amigo que se ha empezado a descuidar. Cuando prefiere quedarse en casa y no salir, en ocasiones, ni siquiera de la cama. Cuando ya no disfruta de las actividades que antes le gustaban. Cuando se muestra triste, cabizbajo y se refiere a sí mismo como una carga. Puede que estemos frente a una persona con depresión. En este caso, quizás, te preguntes cómo ayudarle ¿De qué manera puedes intervenir para apoyar a tu ser querido? Pues bien, a continuación vamos a ver 7 claves que serán de gran ayuda para aquellos que quieran saber cómo tratar con una persona que sufre depresión.

1. Escucha sin juzgar.

A simple vista parece fácil, pero es muy complicado escuchar a alguien sin decirle lo que haríamos nosotros. Lo más habitual es que, la persona depresiva, tenga un discurso muy repetitivo. Cuando nos dicen lo mismo una y otra vez, podemos caer en el agobio y responder de forma brusca. Decirle qué es lo que haríamos nosotros en su lugar o que tiene depresión porque quiere, no le va a ayudar en nada. Sin embargo, escucharle abiertamente, validar sus sentimientos y explicarle que no es una carga y que no es culpable de sentirse así, puede mejorar mucho su estado de ánimo.

2. Muestra empatía.

Una persona que lucha cada día contra la depresión, lo que más necesita es el cariño de sus seres queridos. Apoya, comprende y demuestra que puedes estar ahí, aunque sea escuchando. No es necesario dar consejos o hacerle reflexionar constantemente acerca de lo que le está pasando. Anímale a realizar alguna actividad que le guste, pero no le fuerces. Si se siente obligado, la frustración y la ansiedad aumentarán.

3. Acepta su silencio.

Quizás no quiera hablar o no le apetezca salir con más gente. En muchas ocasiones no saben cómo expresar lo que sienten o no quieren repetir mil veces lo que les pasa. Respetar su silencio y aceptarlo, puede reducir su tensión. Entiende que, forzando situaciones, lo único que conseguimos es que se sientan incomprendidos. Podemos ayudar más permaneciendo en silencio y mostrando disposición para hablar cuando quieran, que provocando la situación.

4. Aplaude sus logros.

Cuando dé un paso en su lucha, alábale el esfuerzo. Lo más común es que las personas con depresión tengan la autoestima muy baja. Por este motivo, suelen desmerecer los avances que realizan. Podemos hacer que se sientan mejor si reconocemos lo que están haciendo bien, los pasos que van dando y destacando las habilidades que tienen. Hacer hincapié en sus puntos fuertes puede hacer que empiecen a valorarse un poco más.

5. Respeta su espacio.

En muchas ocasiones tenemos tanta necesidad de ayudar, que lo único que logramos es justo el efecto contrario. Un individuo con depresión puede aceptar que le ayuden con las tareas de la casa o las compras, pero hay que evitar ser muy fraternales. Quizás nuestra ayuda sea tan sobreprotectora, que consiga que la persona se sienta incapaz y aumente su sentimiento de inutilidad. Asimismo, cuando éste vaya recuperando el control de su vida, hay que dejar que lo haga a su ritmo. Respeta sus tiempos y no fuerces situaciones. Recuerda que lo que queremos es que siga dando pasos hacia adelante en su camino y no frenarle.

6. Anímale a buscar ayuda profesional.

Cuando hablamos de una depresión mayor o estamos frente a un caso que se cronifica. Cuando existen autolesiones e intentos de autolisis. Cuando la situación está fuera de control o no sabemos cómo actuar. Cuando es necesaria la ayuda de un profesional, anímale a buscar esa asistencia. Estemos frente a un caso sencillo o grave de depresión, la ayuda de un profesional es vital. Un psicólogo, o un psiquiatra en el caso de necesitar medicación, es crucial en la lucha contra la depresión. Con la terapia adecuada a cada caso, este trastorno puede afrontarse con más herramientas, obteniendo así, mejores resultados.

7. Autocuidado.

Es importante destacar este punto al tratarse de algo crítico. En muchas ocasiones, quienes conviven con personas depresivas pueden “contagiarse” de sus emociones. Si continuamente vemos a un familiar o amigo sufriendo tanto malestar, podemos desencadenar efectos psicológicos. La impotencia y culpabilidad son sentimientos que, a menudo, quienes acompañan a las personas con este trastorno, sienten a diario. Poder desahogarnos con alguien y expresar si estamos desbordados o no, es necesario para poder seguir ayudando. Tenemos que ser asertivos y entender que no podemos ayudar si empeora nuestra salud mental. Para ello podemos acudir a un profesional, a fin de atajar nuestro malestar, y poder seguir ayudando a nuestro ser querido a mejorar.

EL APOYO COMO AYUDA, EL TRATAMIENTO COMO SOLUCIÓN.

Para finalizar el artículo de hoy, haremos hincapié en que estas claves nos servirán para poder apoyar a un amigo o familiar con depresión. Sin embargo, la persona que padezca este trastorno, necesitará asistencia profesional para poder afrontar su situación. Es decir, estas claves nos pueden ayudar a acompañar a nuestro familiar, pero no sustituyen al tratamiento que éste necesita.

Una depresión es mucho que más que un simple bajón emocional. Cualquiera puede tener días más o menos tristes, y eso es algo es normal. Este trastorno, sin embargo, implica un problema psicológico que puede llegar a incapacitar a un individuo. No sólo pierde las ganas de realizar actividades que le gusten. En muchas ocasiones, los ciclos del sueño se ven afectados, al igual que el apetito. La tristeza, el cansancio y la irritabilidad, unida a la inhibición social y la falta de concentración, pueden ver comprometida su vida laboral, social y personal.

Por lo tanto, cuando trates de ayudar y hablar con una persona que esté luchando contra este trastorno, recuerda estas claves y ponlas en práctica. Sé empático y ten mucha paciencia. Lo mejor que podemos hacer en estos casos es demostrarles que no están solos y que pueden contar con nosotros en su lucha.

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Guillermo Orozco

Guillermo Orozco

Psicólogo en Las Palmas de Gran Canaria. Graduado por la UNED y Máster en Psicología General Sanitaria por la Universidad Autónoma de Madrid. Especialista en trastornos de ansiedad y trastornos del estado de ánimo. Experto en Terapia de Pareja y Terapia Online.

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