¿Qué tipos de depresión existen?

¿Qué tipos de depresión existen? ✅ Descubre cómo diferenciarlos

Comparte en tus Redes!

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp

Clasificar los tipos de depresión es algo complejo. En ocasiones, algo que asociamos con una simple época de decaimiento sea, realmente, una tipología depresiva que debe tomarse muy en serio.

Hay tantas formas diferentes de vivir un estado anímico como personas hay en el mundo. Si bien hay una cosa es común en todos los casos: la importancia de llevar a cabo esta distinción es algo que no debe dejarse pasar. Sigue leyendo y te cuento el porqué.

¿Por qué identificar los tipos de depresión?

La respuesta a esta pregunta es muy fácil de entender. La identificación temprana del tipo de depresión que sufres va a influir en el pronóstico de evolución. Asimismo, también va a significar elegir las terapias o tratamientosmásadecuados para cada caso.

Como ves, encajar tu estado de ánimo y tu experiencia personal en uno de los tipos de depresión es mucho más importante de lo que puede parecer en un primer momento. Y es de esto, de los tipos de depresión que existen y de sus diferentes características, de lo que vamos a hablar en las siguientes líneas.

Tipos de depresión y sus características

La depresión es un trastorno originado a raíz de múltiples factores, entre ellos, el genético y el ambiental. Ello también quedará reflejado dentro de la tipología en la que se encaja cada sintomatología. También han de tenerse en cuenta aspectos como la duración, la época del año, la existencia de un desencadenante ambiental determinado, etc. A continuación, veremos los principales tipos de depresión.

Depresión mayor

Su nomenclatura responde a sugravedad. Puede desarrollarse en intervalos de mínimo dos semanas, pero su duración general es muy amplia y los síntomas muy intensos.

Suele aparecer durante la adolescencia o adultez temprana y puede presentar distintos episodios a lo largo de la vida. Aunque puedan fluctuar en cuanto a la durabilidad y a la frecuencia, los episodios depresivos siempre cursan de un modo contundente para la vida de quién los sufre. Los síntomas de la depresión mayor se manifiestan de forma exacerbada todos los días.

Son frecuentes la apatía, la tristeza y el desinterés por actividades que antes parecían interesantes. Así como la pérdida de energía, la disminución del deseo sexual, cambios en los hábitos del sueño o del apetito, o la incapacidad para sentir placer (anhedonia). Además, la sensación de culpabilidad y los pensamientos suicidas pueden ser muy recurrentes, llevando a veces a la persona a desear su propio final.

Podemos hablar de dos tipos de depresión mayor:

  • A raíz de un suceso concreto puede darse la depresión con episodio único.
  • En la depresión recidivante se dan al menos dos episodios a lo largo de la vida, separados por dos meses carentes de síntomas.

Trastorno depresivo estacional (SAD)

Se trata de un trastorno depresivo muy relacionado con el curso de las estaciones, apareciendo sobre todo en los meses de invierno.

¿Te ha ocurrido alguna vez? ¿Los meses más fríos afectan a tu estado de ánimo? No te sientas raro, es algo muy habitual.

Cuando finaliza el otoño, la depresión suele dar sus primeras señales de vida y, con el paso de los días, los síntomas depresivos se van intensificando. Son muy similares a los que cursan en otros trastornos depresivos y se orientan a la entrada en una especie de período de letargo, paralelo a la hibernación de muchos animales en esta época del año.

En el trastorno depresivo estacional es común que se den varios síntomas, como desesperanza, aumento del apetito (y del peso), aislamiento social, somnolencia y lentitud de movimientos, entre otros. La irritabilidad y la pérdida de interés también suelen estar relacionadas. No hay que olvidar que, aunque con síntomas ligeramente diferentes, también puede darse en las otras estaciones del año.

Depresión en el trastorno bipolar y ciclotimia

Esta depresión también se conoce como depresión maníaca. Es una patología que debe vigilarse muy de cerca. Se caracteriza por los altibajos en el estado de ánimo, en el que se intercalan períodos de euforia con episodios depresivos. Por eso, si se contemplara su trascurso dibujado en un gráfico, este estaría lleno de valles y picos.

En los primeros, la persona sufriría los síntomas propios de una depresión. En los segundos, sería todo lo contrario: autoestima muy elevada y mucha energía orientada a todos los ámbitos (aumento del deseo sexual, disminución de la necesidad del sueño y una enorme locuacidad). Todo ello acompañado de una sensación de máximo entusiasmo.

Trastorno depresivo persistente (distimia)

La distimia cursa únicamente con sintomatología depresiva a diferencia de la depresión maníaca. Su duración puede extenderse hasta dos años, durante los que la tristeza suele acompañar a la persona a diario. Los síntomas son similares a los que aparecen con otras depresiones (tristeza, variaciones en el sueño y en el apetito o baja autoestima), aunque no se considera tan grave como la depresión mayor. La distimia indica, frecuentemente, la tendencia a sufrir trastornos depresivos más graves.

Depresión psicótica

Hablar de depresión psicótica supone hablar de unadepresión mayor relacionada con un episodio psicótico. Esto significa que, a la severidad de los síntomas con los que cursa un trastorno depresivo mayor, hay que unir sintomatología propia de un trastorno psicótico. Estos últimos son también extremadamente graves y dificultan que una persona continúe con su vida de forma normal. Quienes sufren depresión psicótica padecen de delirios y alucinaciones que les impiden una percepción clara de la realidad.

Depresión postparto

Aunque puede aparecer pasado un año del parto, esta depresión es un claro ejemplo de trastorno del estado de ánimo generado por un acontecimiento determinado. El embarazo, el parto y todo lo que conllevan, son el origen de los síntomas depresivos.

Las alteraciones hormonales, la sucesión de importantes cambios o la creciente sensación de responsabilidad, son solo la punta del iceberg que supone la depresión postparto en la vida de la madre.

Depresión en el trastorno adaptativo

Padecer trastorno adaptativo supone también sufrir depresión. Aunque se trata de dos trastornos diferentes, se encuentran íntimamente relacionados.

El trastorno adaptativo se produce en un momento en el que a una persona le cuesta superar a una circunstancia vital negativa, o adaptarse a ella. Es habitual que en un escenario así surjan sentimientos de tristeza. Por eso, en ocasiones, puede confundirse con una depresión, si se pasa por alto el acontecimiento negativo desencadenante.

El trastorno adaptativo aparece durante los tres siguientes meses al suceso que lo origina (la muerte de un allegado, el diagnóstico de una enfermedad, un accidente, etc.) Igual que en la depresión mayor, es frecuente la aparición de pensamientos suicidas y dificulta, extremadamente, el curso normal de la vida de una persona.

Tu ayuda frente a la depresión

Un psicólogo resulta una ayuda vital para determinar qué tipo de depresión padeces. Sobre todo, para analizar a qué te enfrentas y encontrar las claves para superarlo.

Debes saber que existen distintas terapias específicas para tratar cuadros depresivos. Juntos encontraremos la mejor para ti. En mi consulta crearemos un espacio seguro en el que buscar soluciones. 

¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: 2 Promedio: 4)
Guillermo Orozco

Guillermo Orozco

Psicólogo en Las Palmas de Gran Canaria. Graduado por la UNED y Máster en Psicología General Sanitaria por la Universidad Autónoma de Madrid. Especialista en trastornos de ansiedad y trastornos del estado de ánimo. Experto en Terapia de Pareja y Terapia Online.

Otros artículos que podrían interesarte: