Estrés laboral: 5 factores que facilitan su aparición

😰 Estrés laboral: 5 factores que facilitan su aparición

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El estrés laboral es un enemigo contra el que lucha gran parte de la población. Su presencia se extiende, y su poder aumenta, fortalecido por nuestra incapacidad para distinguirlo.

A lo largo de las siguientes líneas, realizaré un recorrido a través del concepto de estrés laboral, que te ayudará a conocerlo mejor. ¿Me acompañas?

El estrés laboral. Un enemigo que pasa desapercibido

El estrés laboral tiene grandes poderes para camuflarse. Se trata de unas capacidades que nosotros mismos le conferimos. Y es que muchas características que definen su aparición forman parte de aspectos cultural y socialmente aceptados (e incluso incentivados).

Su facultad para pasar desapercibido viene dada por nuestro propio desconocimiento: no sabemos qué existe, no lo identificamos y no actuamos.

Observa estas afirmaciones:

-“Hoy tengo que quedarme hasta tarde en el despacho”.

-“Otra vez trabajo el fin de semana”.

-“No me sale nada a derechas en la oficina”.

¿Son habituales este tipo de comentarios en tu vida cotidiana? ¿Sientes ansiedad o estás deprimido? Puede que estés sufriendo estrés laboral sin saberlo, así que investiga, infórmate, analiza tu vida, tus costumbres, tu realidad. No dejes que este trastorno se apodere de tu vida.

Educados en el estrés

El estrés laboral está íntimamente ligado a nuestro desarrollo vital. La relación que solemos tener con el trabajo se basa en ideas consolidadas en nuestro entorno a lo largo de los años. Desde pequeños, nos han inculcado una forma determinada de gestionar nuestros estudios, primero, y más tarde, con el trabajo. En la mayor parte de los casos, esa gestión se encamina a alcanzar un éxito, medido en términos económicos y de prestigio social.

El problema es que no nos enseñan a prestar atención al camino. Y, al final, es muy posible que te encuentres trabajando, enfocado solo hacia esa meta.

El estrés es una respuesta natural ante una situación que nos preocupa y en la que necesitamos rendir al máximo. Pero cuando esta situación se mantiene en el tiempo, puede afectar muy seriamente a tu vida.

En el caso del estrés laboral, la tendencia a establecer comparaciones (mis amigos también se quedan hasta tarde, no soy el único que trabajo el fin de semana…) y a contemplar la situación desde una óptica de normalidad, perpetúa el contexto y sus consecuencias.

Factores que abren la puerta al estrés laboral

Todos estos motivos propician que se extienda este tipo de estrés. Pero nunca es tarde para aprender a identificarlo y gestionarlo. Empieza intentando localizar estos factores en tu propia vida, para después aprender a gestionarlos.

1.- Tiempo que le dedicas al trabajo

Pasas mucho tiempo en el trabajo, incluso fuera del horario que te corresponde. Sin darte cuenta, tu vida personal va desapareciendo. Empiezas a robarle tiempo, y el que le dedicas no es de calidad. 

Absorbido por tu trabajo, orientas tu existencia únicamente a lo profesional, creando el hábitat perfecto para el desarrollo del estrés laboral.

2.- Inseguridad sobre tu situación

Si tienes miedo a perder el trabajo, esa preocupación influirá irremediablemente en tu estado de ánimo, y en tu salud.

Además, suele darse un efecto de retroalimentación. Es decir, padeces estrés laboral porque te preocupa quedarte sin empleo y, al mismo tiempo, te sientes obligado a aceptar situaciones laborales estresantes para intentar que no te despidan. Finalmente, acabas asumiendo más trabajo, o peores condiciones, aunque eso te haga sentir mal contigo mismo.

3.- Mal ambiente en el trabajo

No disfrutar de un buen clima laboral puede tener repercusiones en distintos aspectos, desde el propio estado de ánimo de los trabajadores, hasta una disminución de la productividad.

Está demostrado que nuestro centro de trabajo es una de las ubicaciones que centraliza nuestra socialización adulta. Allí nacen y se desenvuelven muchas de nuestras relaciones personales.

Hay muchos motivos que pueden generar un mal ambiente. Entre los más comunes podemos destacar el no sentirte integrado en el grupo, o percibir que te discriminan por algún motivo. Es posible, también, que seas víctima de una situación de acoso.

En cualquiera de los casos, acudir al trabajo en estas condiciones puede convertirse en una dura prueba que siempre termina pasando factura.

4.- Te sientes poco valorado

Todos nosotros deseamos ser valorados. Desde pequeños nos inculcan la importancia de recibir un buen feedback, primero de los profesores en la escuela; posteriormente (en el trabajo) de nuestros compañeros y superiores. Si esto no ocurre, la frustración no tarda en llegar.

No obtener en los demás la reacción que buscamos (y necesitamos para sentirnos mejor), produce efectos negativos en nuestra autoestima. Y pensar que no eres capaz de hacer las cosas bien es una consecuencia directa.

A raíz de todo lo que te he explicado, es común que aparezcan grandes dosis de ansiedad y estrés originados por la presión a la que nos vemos sometidos; tanto externamente, como proveniente de nosotros mismos.

5.- Falta de motivación

Puede que no te sientas recompensado como mereces (ni por el sueldo ni por las valoraciones que recibes), que tu trabajo no te parezca interesante, o que no te sientas capaz de hacerlo bien. La falta de motivación puede deberse a distintas causas, pero lo más importante es saber manejarla.

A muchas personas les ocurre, en un momento determinado, que deciden replantearse sus intereses y su vida profesional. En este sentido, las estadísticas revelan que en la mayoría de los casos esta reacción se debe a un profundo descontento con la vida profesional.

A veces, nos acomodamos y seguimos adelante, sin cuestionarnos si nos sentimos felices con lo que hacemos, o si realmente es nuestra vocación. Otras veces, esa falta de interés se agrava cada jornada, desembocando en una profunda desmotivación que tendemos a ignorar. 

Y es en esta lucha, que se establece entre un yo que sigue adelante y otro que desea rebelarse, donde se planta la semilla del estrés laboral. Además, aquí aparecen de nuevo en escena la comparación y la habitualidad. Nos consolamos pensando cosas como que nadie está contento con tu trabajo, o que lo de seguir una vocación temprana es un sueño infantil.

Puedo ayudarte a superar el estrés laboral

Estos factores funcionan como un billete de entrada para el estrés laboral. Desde mi labor como psicólogo, puedo ayudarte a ubicar una salida de emergencia para echarlo de tu vida para siempre.

Hablaremos, y juntos convertiremos mi consulta en un espacio seguro, donde trabajar el distanciamiento y el sosiego que necesitas para ver las cosas con claridad.

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Guillermo Orozco

Guillermo Orozco

Psicólogo en Las Palmas de Gran Canaria. Graduado por la UNED y Máster en Psicología General Sanitaria por la Universidad Autónoma de Madrid. Especialista en trastornos de ansiedad y trastornos del estado de ánimo. Experto en Terapia de Pareja y Terapia Online.

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