¿Se puede recuperar la pasión perdida en la pareja? ?

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Recuperar la pasión en la pareja ha sido objeto de numerosos estudios

Es muy habitual que la rutina, el estrés o las preocupaciones, acaben con la pasión de muchas parejas. Si además sumamos a esto el nacimiento de los hijos, las relaciones sexuales se vuelven cada vez más escasas. Recuperar esa pasión perdida no es fácil, pero quizás se pueda hacer algo al respecto.

¿Qué entendemos por pasión?

Al principio de las relaciones, cada miembro de la pareja sufre un aumento desmedido de determinadas hormonas y neurotransmisores. Esto provoca que su comportamiento, pensamientos y emociones se vean alterados por este cóctel químico. A nivel biológico, las feromonas generan unas señales químicas que provocan una atracción desmedida hacia la persona amada.

Otras sustancias segregadas durante el enamoramiento, como la dopamina o la norepinefrina, originan sensaciones de euforia, exaltación de las emociones, incluso falta de apetito. Estas son sensaciones habituales en los momentos que uno está enamorado y se deja llevar por la pasión. A nivel cognitivo sabemos que, en el estado de enamoramiento, las parejas pasan horas pensando el uno en el otro.

Por otro lado, el cerebro de la persona enamorada sufre un aumento notorio de la serotonina circulante en su sistema nervioso. Este conocido neurotransmisor, por su relación con la felicidad, contribuye a los fenómenos fisiológicos y psicológicos desencadenantes de la pasión.

La pasión en una relación de pareja hace que la atracción y el deseo que se siente por la otra persona sean muy intensos. Durante este periodo se ve a la pareja como una persona perfecta, deseando pasar el mayor tiempo posible con ella. Todo esfuerzo es poco para hacer feliz a la pareja, sin considerar lo que cueste lograrlo. En estos momentos nada es más importante para los enamorados que su relación.

En esta etapa, la pareja siente un deseo sexual muy alto, y los desencadenantes pueden ser diversos. Estímulos físicos, psicológico o la combinación de ambos, acompañado de los sentidos del olfato, tacto y vista. Todo puede provocar excitación y deseo sexual en el cuerpo de los enamorados cuando están juntos. La pasión, vista desde una perspectiva evolutiva, es un fuerte impulso dirigido a la necesidad biológica de reproducirnos.

¿Por qué la pasión se acaba?

El impulso inicial en las relaciones provocado por la pasión está programado para durar un tiempo determinado, desapareciendo paulatinamente. La pasión es una estrategia evolutiva que provoca que mantengamos relaciones sexuales numerosas veces al principio de las relaciones. Esto aumenta las posibilidades de tener descendencia y que nuestra herencia genética se transmita, consiguiendo así nuestro objetivo como especie. Pero el estado de enamoramiento no se puede alargar demasiado en el tiempo, ya que consume muchos recursos del individuo. Además, la capacidad de razonar y enfocarse en objetivos más allá del apareamiento se ven limitados durante el enamoramiento. Este es el motivo por el que la pasión disminuye, dando paso a otras etapas de la relación de pareja.

Por lo tanto, lo primero que hay que entender sobre el fin de la pasión en la pareja es que se trata de algo completamente normal. Los humanos no estamos hechos evolutivamente para tener una relación con la misma pareja durante toda nuestra vida. También hay hormonas que se segregan durante las etapas posteriores a la pasión, que están encargadas de estabilizar las relaciones. La oxitocina, principal hormona que refuerza el vínculo amoroso, también se encarga de disminuir el deseo sexual en la pareja. Pero nosotros no somos únicamente instinto y biología, hay otros componentes en nuestras relaciones de pareja fruto de la socialización.

¿Qué ocurre tras el fin de la pasión?

Según la teoría triangular del amor de Robert Sternberg, considerada hoy en día como una de las más acertadas, el amor se compone de tres conceptos:

  • Pasión: deseo sexual o romántico de gran intensidad, acompañado por una fuerte tendencia a buscar la unión física con el otro.
  • Intimidad: conocimiento del otro y confianza en lo que es, lo que hace y lo que siente. Cercanía y preocupación por su bienestar. Necesidad de acercamiento y de revelación mutua.
  • Compromiso: voluntad de mantener el vínculo y sentimiento de responsabilidad al respecto. Interés en superar las adversidades y perpetuar el afecto, más allá de las circunstancias temporales.

Según el autor, la pasión es el componente más rápido de desarrollar, y el que más rápido se desvanece. La intimidad se desarrolla más lentamente, y el compromiso más gradualmente todavía.

Según esta teoría, hay 7 diferentes tipos de relaciones, siendo el amor consumado en el que están presentes los tres componentes por igual. Representa el modelo ideal del amor, pero según su autor “este tipo de amor es poco común, pero lo más difícil no es encontrarlo, sino mantenerlo. Para lograrlo, es necesario recordar que el afecto se debe expresar constantemente, y debe ser alimentado”.

Cuando la pasión se acaba en una relación de pareja, pero los dos miembros comparten intimidad y compromiso, el amor que desarrollan es el amor sociable. Este tipo de amor es bastante habitual en las relaciones maduras, donde ambos disfrutan de la compañía del otro. También han tomado la decisión de mantener el vínculo, pese a que no haya deseo sexual o romántico. Este tipo de parejas son las que más se podrían beneficiar si consiguieran reactivar la llama de la pasión. Ya que pasarían a disfrutar del tan ansiado amor completo de la teoría triangular de Sternberg.

Entonces, ¿se puede recuperar la pasión?

Lo que debemos tener claro, es que la pasión como al principio de una relación es prácticamente imposible de recuperar. Esa mezcla de hormonas, emociones y sentimientos solo se vuelven a dar en un nuevo enamoramiento. Por eso lo más habitual es que las personas vuelvan a buscar esa magia en una nueva pareja. Pero si dos personas con una relación madura, basada en la intimidad y el compromiso, se lo proponen, pueden alimentar la pasión dentro de su relación. Para ello no hay fórmulas mágicas ni pócimas secretas, las relaciones de pareja necesitan trabajo, cuidado y dedicación diaria.

Pero la respuesta a la pregunta es un SÍ con matices, con trabajo y esfuerzo se consigue recuperar gran parte de la pasión perdida. Aunque algunas veces es necesaria la ayuda de un profesional, y la terapia de pareja funciona muy bien en estos casos. En mi siguiente post os daré varias claves de cómo recuperar la pasión en vuestra relación.

Soy Psicólogo especialista en Terapia de Pareja y puedo ayudaros a recuperar la pasión

En ocasiones es necesaria la ayuda de un psicólogo experto en terapia de pareja para solucionar esos conflictos ineludibles en las relaciones, recuperar la pasión y volver a disfrutar de la vida en pareja. Mi consulta de psicología está considerada como una de las mejores en Las Palmas de Gran Canaria por la prestigiosa web Psicología y Mente.

Soy psicólogo en Las Palmas de Gran Canaria, especialista en terapia de pareja, solicita ahora tu primera entrevista gratuita y veremos como puedes recupera la ilusión en tu relación.

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