✔ Trastorno NARCISISTA de la personalidad

Trastorno NARCISISTA de la personalidad

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El trastorno narcisista de la personalidad es una patología en la cual las personas presentan un sentido exacerbado de su propia importancia, una necesidad excesiva de atención y admiración, y una falta de empatía hacia los demás. Detrás de este disfraz de seguridad y amor propio, se esconde, por el contrario, una autoestima muy frágil que se daña ante la más leve crítica o contrariedad.

Rasgos del trastorno narcisista de la personalidad

El trastorno narcisista de la personalidad está reconocido en el DSM, el Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales. A grandes rasgos se caracteriza por presentar un patrón de grandeza, acompañado de una necesidad de admiración constante y una ausencia de empatía. Es un trastorno que se inicia al principio de la edad adulta, y se puede identificar cuando se cumplen al menos cinco de los siguientes puntos:

  • Rasgos de prepotencia y sentimientos de grandeza en los que exagera sus talentos y sus logros. Se siente superior a los demás y espera ser reconocido como tal.
  • Cree que es un ser único y especial, y, por lo tanto, solo pueden comprenderle de verdad otras personas igualmente especiales o de un estatus elevado.
  • Vive centrado en sus fantasías de poder, éxito y amor incondicional e ilimitado.
  • Tiene una necesidad excesiva de atención y admiración.
  • Siente que es una persona merecedora de privilegios y de un trato especialmente favorable.
  • Experimenta con frecuencia envidia hacia los demás, o cree que los demás le envidian.
  • Muestra actitudes de prepotencia, arrogancia y superioridad.
  • Aprovecha cualquier relación interpersonal para sus propios fines.
  • Carece de empatía y no desea identificarse con las emociones o las necesidades de los demás.

Causas

No se sabe cuál es el origen de este trastorno, pero la causa puede ser compleja y estar motivada por múltiples factores, al igual que ocurre con el desarrollo de la personalidad o de otros trastornos de salud mental. Generalmente, se asocia con tres aspectos:

  • Genética: Por características de la personalidad heredadas.
  • Neurobiología: Cuando hay una relación desajustada entre emoción pensamiento y conducta debido a función anómala de diversas estructuras cerebrales.
  • Entorno: Educación recibida, mala relación entre padres e hijos, experiencias traumáticas durante la infancia, etc.

La infancia es el periodo en el que comienza a desarrollarse la personalidad narcisista, por lo que el entorno puede tener un papel crucial. Muchos expertos inciden en la importancia de que padres y educadores presten atención a los primeros rasgos narcisistas, para poder actuar cuanto antes y reconducir su personalidad para que pueda madurar con una identidad y una autoestima sanas y equilibradas.

La autoestima del narcisista

El narcisismo está siempre presente en los primeros años de la infancia, y forma parte de desarrollo evolutivo de los seres humanos. Se trata de una fase en la que los niños invierten en ellos mismos y se otorgan una gran importancia, a la vez que idealizan a sus personas de referencia. Es una de las etapas necesarias para el reconocimiento y la construcción del ‘yo’, pero es un periodo de transición a una identidad más madura en la que la empieza a desarrollarse la empatía y el entendimiento de realidades ajenas. Sin embargo, hay personas que no superan esa etapa, por causas muy diversas que dañan profundamente su autoestima.

Así pues, una persona con trastorno narcisista de la personalidad vivirá haciendo todo lo posible por apuntalar esa autoestima frágil, camuflando esa vulnerabilidad interior con un sentido exacerbado del orgullo y la superioridad. Es por ello que se encuentran en una búsqueda constante y compulsiva de aprobación, admiración y atención, y en una competición continua en la que necesita dominar a los demás y tener el control absoluto. Las relaciones interpersonales se construyen sobre dinámicas de poder y dominación, gracias a las cuales la persona narcisista puede sentirse superior a los demás.

Este trastorno es difícilmente tratable, ya que no suele pedir ayuda si no va a obtener beneficios. En la edad adulta, la patología está tan asentada que el narcisista no tiene la capacidad para reconocer que sus parámetros de conducta son patológicos. Aunque hay narcisistas que son capaces de reconocerse en la descripción de este trastorno, no sienten que tengan motivos para acudir a psicoterapia para aprender a desarrollar otro tipo de conductas más adaptativas. Si deciden acudir a terapia, tienen que obtener algo a cambio, como por ejemplo aprender a controlar determinadas emociones incómodas.

Relaciones con narcisistas

La relación con una persona con trastorno narcisista de la personalidad es siempre tóxica, y puede llegar a dejar graves secuelas psicológicas. En las relaciones de pareja, todo comienza con una historia de ensueño, para convertirse pronto en una auténtica pesadilla. Cualquier persona puede caer en las redes de un narcisista, aunque hay perfiles más susceptibles a ser víctimas de este tipo de vínculos patológicos.

Como apuntábamos, las relaciones del narcisista se basan la manipulación y en el abuso emocional con el propósito de anular la voluntad de la otra persona, y poder mantenerla bajo su control para reafirmar su autoestima y su superioridad. La degradación, la humillación, la luz de gas y otro tipo de maltrato son las herramientas más habituales para destruir el amor propio de sus víctimas. Pero el trastorno de la personalidad narcisista no solo afecta a las relaciones de pareja, también puede resultar devastador dentro de la familia.

¿Qué podemos hacer?

Romper con el narcisista es la única opción posible para proteger nuestra salud mental, sin embargo, el propio proceso de manipulación, unido al deterioro de la autoestima de la víctima, hace que muchas personas se sientan incapaces de alejarse. Cuando el problema se da en el ámbito familiar, puede ser aún más complicado tomar la decisión de cortar el contacto; sin embargo, sí se puede aprender a escapar de su control y mantener distancia emocional.

En cualquiera de los casos, el contacto cercano con una persona trastorno narcisista de la personalidad suele dejar hondas huellas emocionales y problemas como ansiedad, depresión, trastorno de estrés postraumático y toda una serie de síntomas que deben ser tratados con la ayuda de un profesional. Si identificas algunas de las señales mencionadas y crees que has podido ser víctima del abuso narcisista, no dudes en ponerte en contacto con nosotros, para comenzar a trabajar cuanto antes en tu proceso de recuperación.

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Guillermo Orozco

Guillermo Orozco

Psicólogo en Las Palmas de Gran Canaria. Graduado por la UNED y Máster en Psicología General Sanitaria por la Universidad Autónoma de Madrid. Especialista en trastornos de ansiedad y trastornos del estado de ánimo. Experto en Terapia de Pareja y Terapia Online.

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